Monday, February 18, 2008

Rock



Cuando era niña mi familia y yo vivíamos en Oregon en un pueblo mediano, Corvallis. En mi pueblo había un variedad de lugares perfectos para travesura y por supuesto estaba en todos estos lugares. Para empezar era marimacho, llevaba siempre pantalones cortos y zapatos de deporte y mi pelo estaba corto. Además me gustaba jugando en el exterior con chicos de mi barrio. Buscábamos para serpientes, insectos y ranas para espantar las chicas. Salpicábamos por charcos para descubrir lombrices y los poníamos bajo las mantas en la cama de mi hermana. Más tarde en mi vida, cuando era adolescente, cambié mi apariencia. Me daba cuenta de mi feminidad. Cambié mi pelo, mi ropa, mi olor. Ya no era marimacho. Al mismo tiempo, no obstante no era princesa—me gustaba la música rock, y jugaba todavía deportes a veces con mis amigos pero ya no ponía lombrices en la cama de mi hermana. Ahora, también me gusta la música rock, por ejemplo el grupo <> El grupo consiste en dos personas—una toca el bajo, y el otro toca la percusión pero el sonido es enorme. Es como piedras y metal están chocando juntos, pero con ritmo y la energía de juventud. Asimismo, cuando me mudó a Chicago, toqué el bajo en un grupo <> y nuestra música era también un poco dura. Metal. Arte. Cerveza. Pizza—vida es bonita.

1 comment:

Anonymous said...

¡Es chistoso que espantaste a las otras chicas con serpientes y inscetos! ¿Cómo se llaman los dos grupos que usted describió?